Respuesta directa: no. La cirugía de juanetes con láser no existe. Ningún láser corta y realinea el hueso desviado que es, en esencia, lo que un juanete necesita para corregirse. Pero si has llegado aquí convencida de que a alguien de tu entorno lo operaron «con láser», no te han engañado ni lo has soñado: este es uno de los malentendidos más comunes de mi consulta, y tiene una explicación curiosa — porque nace, precisamente, de una aclaración.
Soy la Dra. Jimena Gordillo, cirujana dedicada en exclusiva al pie y al tobillo, y esta pregunta la escucho constantemente. Casi nunca viene de un anuncio: viene de una conversación.
Un malentendido con buena intención
La escena ocurre en consultas de toda España. Un médico explica a su paciente la cirugía percutánea — la técnica de incisiones de pocos milímetros — y, buscando una imagen que se entienda, aparece la analogía casi inevitable: «se hace a través de pequeños orificios, sin abrir… como si fuera un láser. Bueno, en realidad no es un láser, pero para que me entiendas.»
El paciente asiente. Y ¿con qué palabra sale de la consulta? Con la memorable. Semanas después le cuenta a su cuñada que la operan «por láser», la cuñada se lo cuenta a una amiga con juanetes, y así, de sobremesa en sobremesa, la aclaración que pretendía deshacer la confusión acaba siendo la que la propaga.
Hay un segundo ingrediente que hace el mito creíble: el láser existe de verdad en el mundo del pie. Se usa en podología para tratar hongos de las uñas, verrugas plantares y otras lesiones de la piel. Así que cuando alguien oye «me operaron el juanete con láser», le suena plausible — el láser y el pie ya se conocían.
Pasa lo mismo con las «células madre»
Este fenómeno no es exclusivo del láser. En mi consulta escucho a menudo «me infiltraron células madre» refiriéndose a tratamientos que en realidad son plasma rico en plaquetas (PRP) — dos cosas distintas que la conversación popular ha fundido en una. El patrón es el mismo: entre dos palabras, la memoria siempre elige la más futurista, no la más exacta. No es ignorancia del paciente; es cómo funciona la memoria de todos. Por eso escribo este artículo: no para corregirte, sino para que la próxima vez que oigas «láser» o «células madre» sepas traducirlo.
Qué le hicieron realmente a esa persona que conoces
Casi con total seguridad, una cirugía percutánea (o mínimamente invasiva): una técnica quirúrgica real y seria en la que la corrección del hueso se realiza a través de incisiones de pocos milímetros, con instrumental específico y control radiológico durante la intervención. Se corta hueso con instrumental, como en cualquier cirugía ósea — solo cambian el tamaño de la incisión y la forma de comprobar la corrección.
¿Y es mejor o peor que la cirugía abierta? Ninguna es mejor en abstracto: cada una tiene sus indicaciones, y mi criterio para la mayoría de los casos te lo cuento en detalle en ¿cirugía percutánea o abierta?. La versión corta la conoces si has leído este blog: la técnica se elige por tu pie — y eso empieza por llamar a cada técnica por su nombre.
Lo que de verdad importa
Que la corrección sea la que tu deformidad necesita, ejecutada por alguien que opere pies todas las semanas, y con los riesgos explicados sin edulcorar. Un juanete es una deformidad tridimensional del hueso — se corrige con cirugía, la llame como la llame la sobremesa, y cómo la hago yo te lo cuento aquí.
Si estás valorando operarte y quieres respuestas con nombre y apellido — qué tiene tu pie, qué técnica necesita y por qué —, eso es la primera consulta: los martes en Mataró, los miércoles en Granollers. Y pregunta sin vergüenza todo lo que te suene de oídas — deshacer malentendidos también es parte de mi trabajo, y de los más agradecidos.
Preguntas frecuentes
¿Existe algún tratamiento láser que elimine los juanetes sin cirugía?
No. El juanete es una desviación del hueso, y ningún láser, aparato o corrector externo endereza un hueso desviado. El láser tiene sus usos reales en el pie — hongos de uñas, verrugas plantares — pero la corrección del hallux valgus es quirúrgica.
Me han dicho que a un conocido lo operaron del juanete con láser. ¿Qué le hicieron?
Casi con seguridad, una cirugía percutánea o mínimamente invasiva: incisiones de pocos milímetros e instrumental específico bajo control radiológico. La palabra «láser» suele venir de la analogía con la que alguien se la explicó — y como es memorable, es la que se queda.
¿Para qué sirve el láser de verdad en el pie?
Para tratamientos de la piel y las uñas, en el terreno de la podología: hongos de las uñas (onicomicosis), verrugas plantares y lesiones similares. Sobre el hueso — que es donde vive el juanete — el láser no tiene papel.
¿La cirugía percutánea es mejor que la abierta?
Ninguna es mejor en abstracto: cada una tiene sus indicaciones. Mi criterio para la mayoría de los casos es el abordaje abierto por la precisión de la visión directa, y lo explico en detalle en el artículo sobre cirugía percutánea o abierta.

